Fue este verano pasado, en un viaje improvisado a Asturias, Galicia y el norte de Portugal. Era nuestro primer día en Oporto y yo fotografiaba -creo- el letrero de la única tienda de acordeones que he visto en mi vida. Mi querido Javi Vela cazó el instante.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/